Fue la base de un artículo en el último País Semanal.
¿Cuál te gustaría que fuese tu última comida antes de morir? ¿Dónde la harías? ¿Con quién?
Se pueden dar detalles sobre aperitivos, vajilla, postre, bebida, todo lo que queráis.
Podría hacerse como en la película esa en la que todos quedan para comer hasta morir... el gran banquete o algo así, se llamaba.
Yo antes montaría un espectáculo con fresas y nata, aviso.
Fresas con leche condensada.... Yo no haría ninguna fiesta, si supiera cuál sería el último día, me gustaría pasarlo solo, lejos de la ciudad, ¿instinto de elefante..? Y preferiría morir al amanecer, no por poesía sino por vampirismo, de hecho creo que un alto porcentaje de muertes naturales ocurren en torno a las 6 am... no sé dónde lo leí.
Permalink Respondido por Eva on mayo 16, 2008 at 11:52pm
Pues me resulta curioso, porque yo nunca me plantearía estas preguntas. Puestos a elegir, yo haría una buena selección de mariscos al ladito del mar, con un buen acantilado de fondo, porque es lo que me gusta y relaja (a modo de dos en uno). El con quién, yo creo que con alguien que hiciera buena compañía y fuera un buen orador, iba a decir lo contrario, pero si tenemos en cuenta, que yo estaré ocupada con los mariscos, mejor que el otro hable, así más pieza me toca. De postre, algo que lleve chocolate ....lo demás, a elegir por el orador. Para morir dándole un toque de humildad al asunto.
Esto por supuesto, sería la parte sarcástica, porque sabiendo que voy a morir, creo que haría cualquier cosa menos comer, por ejemplo despedirme con grandeza de aquellos a los que les debo algo más que un simple adiós.
Eva, me gustó mucho esa visión de agradecer, de dedicarle tiempo -sabiendo que ya no lo tienes- en tu último momento a quienes en definitiva amas... no sé, me dejó ver algo de esos lazos invisibles que nos unen a aquellos a quienes amamos...